Las Ciudades Antiguas de Turquia

Troya

Durante mucho tiempo se pensó que Troya no era más que una leyenda, pero hoy es uno de los sitios arqueológicos ás visitados del mundo. La antigua ciudad de Troya está compuesta por nueve yacimientos arqueológicos superpuestos unos encima de otro, son los nueve momentos de gloria de la ciudad cuya historia se extiende a lo largo de varios milenios, hasta que fue definitivamente abandonada. Los restos más antiguos corresponden al 3.000 a.C. y los últimos rondan el año de nacimiento de Jesucristo. Aunque muchos dudaron de su existencia y muchos la buscaron, sería Schliemann, arqueólogo, quien conseguiría encontrarla. El buscaba el tesoro de Príamo, último rey de la ciudad, encontró mucho más que eso. Troya tiene todavía mucho que ofrecer a los expertos, para los amantes de la literatura homérica, los amantes de la historia o los román­ticos, pues esconde más de un secre­to. Un gran caballo de madera que recuerda el fin de la historia, da la bienvenida al viajero.

En el yacimiento se pueden ver las Murallas de la Ciudad, el Templo, el Teatro y los cimientos de muchas casas. El antiguo Puerto de Alexandria – Troas fue construido en el siglo III a.C. Por aquí pasó dos veces San Pablo, en su camino de peregrinación hacia Assos.

Assos

Assos fue uno de los más famosos centros de enseñanza de la antigüedad. Aquí estudió el filósofo más estudiado y admirado de la historia, Aristóteles. El discípulo de Platón fue invitado a enseñar en la escuela de Assos durante tres años. Aquí se casó con su sobrina Hermeia y fundó una escuela fi­losófica mientras que dirigía la investigación de zoología, biología y botánica de la zona.

SITIOS DE INTERÉS

Yacimientos arqueológicos

Behramkale es el centro arqueológico de Assos. Su historia se remonta al reinado del rey hitita Tutalia IV quien vivió allá por el siglo XIII a.C. Situado en la orilla del Mar Egeo, justo frente a la Isla de Lesbos, conserva los restos del grandioso templo de Atenea. Construido en estilo dórico, está fechado en el siglo IV a.C. El templo cumple el papel de la Península de Biga y el Golfo de Edremit. Dicen que aquí se puede contemplar uno de los más maravillosos amaneceres de Turquía. La luz del sol reflejándose sobre las altas columnas, supone una vista maravillosa.

El yacimiento también guarda los restos de las antiguas Murallas y parte del antiguo Puerto. En las terrazas que descienden hacia el mar están las ágoras, el gimnasio y el teatro.

Situándose en la esquina norte de la acrópolis, puede verse la Mezquita, el Puente y la Fortaleza construidas en el siglo XIV por el sultán otomano Murat I Behramkale está situado a unos 238 metros sobre el nivel del mar.

Pérgamo

Bergama fue históricamente uno de los principales centros culturales. Hoy es uno de los principales par­ques arqueológicos de Turquía. Paseando por su acrópolis hay que acercarse a los templos de Trajano y Dionisos, al monumental Altar de Zeus, al Santuario de Deméter o al Gimnasio. La Acrópolis está extendida sobre tres terrazas y el ágora.

HISTORIA

Bergama, la antigua Pérgamo, se asienta sobre unas fértiles tierras, de ahí que fuese poblada desde tiempos prehistóricos. Gracias al Río Selinus, aquí se desarrollaron las soberanías lidia y persa. En el año 334 a.C., Pérgamo pasó a formar parte del imperio de Alejandro Magno. A la muerte del gran em­perador, la ciudad pasó a ser gobernada por el general Lisímaco. Poco después, Filetairos la convirtió en un reino independiente.

Con las dinastías de Atalo y Eumene, este pequeño reino llegó a dominar toda la región occidental de Anatolia.

A la muerte de Atalo III, en el siglo II a.C., el Reino de Pérgamo pasó a formar parte del Imperio Romano. Desde ese momento y hasta el siglo III d.C., Pérgamo se convirtió, junto con Alejandría, en uno de los principales focos culturales, científicos y artísticos de occidente. La biblioteca de Pérgamo llegó a tener más de 200.000 rollos de pergamino. Con la llegada del Cristianismo, la ciudad perdió importancia aunque nunca dejó de desarrollarse culturalmente.

SITIOS DE INTERÉS

Castillos y fortalezas

Candarli

En el antiguo Pitane se encuentra una de las fortalezas genovesas mejor conservadas de Turquía.

Museo Arqueológico v Etnológico

Aquí se guardan muchos de los restos encontrados en el gran yacimiento arqueológico que es Pérgamo. Está situado en el centro de la Ciudad Moderna. Entre sus más valiosas piezas está la Estatua de Niké.

Yacimientos arqueológicos
Acrópolis

El centro administrativo de Pérgamo estaba situado en lo alto de una co­lina que dominaba toda la región. Su estratégica ubicación le da el aspecto de una fortaleza infranqueable para los medios de la época antigua. Para hacerse una idea de la dificultad que presentaba la conquista de la ciudad, no hay más que ver las balas de cañón hechas de piedra que fueron descubiertas por el arqueólogo alemán Cari Humann en el siglo XIX. La Acrópolis de Pérgamo se defendía de sus atacantes con las catapultas alineadas a lo largo de la muralla. Murallas, templos, teatros, el arsenal, las cisternas, son sólo algunos de los restos de la Acrópolis de Pérgamo. El Palacio Real y el Templo de Dionisio, los elementos portátiles del Teatro Helenístico, nos hablan de siglos de historia.

Asclepion

Situado al noroeste de la Ciudad Inferior, es hospital dedicado al dios de lamedicina, Esculapio. Quizás no haya existidoen la historia un hospital comoéste, creado, nada más y nada meno, por uno de los fundadores de la medicina moderna, Galeno en el siglo IV a.C.

Todavía hoy pueden verse los restos de una de las bibliotecas más importantes de la antigüedad, situada al lado del espacio dedicado a las ofrendas, un paseo adornado con columnas jónicas y corintias. El anfiteatro, la fuente sagrada, las letrinas, el túnel de la psicoterapia, el Templo de Telesforo Higeia, utilizado como policlínica y los restos de los templos de Zeus y Esculapio, nos dan una idea de la grandeza del complejo. En los últimos años se ha descubierto un camino adornado con columnas, donde se alineaban numerosas tiendas comerciales.

Templo a Serapis

Sobre este antiguo templo se en­cuentran los restos de una de las Siete Iglesias de la Apocalipsis, posteriormente convertida en basílica, en tiempos del Imperio Bizantino.

Altar de Zeus

Sin duda, este templo es una de las mejores muestras de una de las épocas más avanzadas culturalmente hablando, la Helenística. Este monumento, de una belleza increíble, se trasladó a Alemania durante la época de decadencia del Imperio Otomano, en el siglo XIX. Para ver los altos relieves de la v Gigantomaquia hay que viajar hasta Berlín.

Heroon

Situado a la entrada del Parque Arqueológico, este era el lugar donde se rendía culto a los reyes de la ciudad, divinizados tras su muerte.
Templo de Atenea

Muy cerca de las murallas talladas están los restos de uno de los templos de la Acrópolis.

Templo de Trajano

Para observar las ruinas de este gran templo, lo mejor es situarse en la parte superior del Teatro Helenístico. El templo de Trajano se elevaba gracias a las galerías abovedadas, talladas con gran cuidado, que servían, a su vez, como almacenes para las provisiones. El Templo de Trajano y la adyacente Plaza Sagrada, han sido restaurados recientemente.

Templo de Deméter

Situado en la parte inferior de la Acrópolis, en este antiguo templo puede verse como se mezclaban el dórico y el corintio.

Gimnasio

Situado junto al Templo de Deméter, es este el edifico más grande de la Acrópolis de Pérgamo.

El Patio Rojo

Construido en el siglo III d.C., las ruinas de este templo recuerdan que fue uno de los más grandiosos de su tiempo, construido con ladrillos de barrio cocido. Es el Templo de Serapis, uno de los más impor­tantes dioses del panteón egipcio. Con la era cristiana, el Patio Rojo pasó a ser la Iglesia de San Pablo. Es muy probable que una de las torres del edificio fuese utilizada como sinagoga durante la época del asen­tamiento judío.

Éfeso

INTRODUCCIÓN

Si existe un gigantesco museo al aire libre, ese es Éfeso. Está considerado una de las zonas arqueológicas más grandes del mundo y no es para menos, dada la gran cantidad de obras antiguas exhibidas en su lugar original. Por ejemplo, todavía puede apreciarse fácilmente la célebre urbanización de uno de los grandes arquitectos de la historia, Hipódamos. Éste ideó el plano en sistema de reja, donde las arterias se cortan en ángulos rectos. La antigua ciudad de Éfeso se extiende en el valle situado entre los montes de Bülbül y Panayir.

Éfeso fue excavada durante la última época del Imperio Otomano, en el siglo XIX por ar­queólogos ingleses. Muchas de las figuras de la ciudad, así como otros objetos de indudable valor arqueológico, se encuentran hoy en el Museo Británico.

HISTORIA

Los carios fueron los primeros en poblar estas tierras en el segundo milenio a.C. pero la primera ciudad no fue fundada hasta el siglo XI a.C. de la mano de los jonios. Con la invasión persa del siglo VI a.C., Efeso se rindió al dominio de la dinastía Aqueménida. A pesar de los intentos de sublevación, este dominio continuaría hasta la llegada de
Alejandro Magno.

Con la muerte del gran conquistador, Éfeso pasó a manos del general Lisímaco. Poco después la ciudad fue trasladada al valle situado entre los montes de Coressos (actual Bülbül) y Pión (el actual Panayir).

La época dorada de la ciudad llegaría con los romanos. Éfeso se convirtió en uno de los grandes centros culturales y económicos del Antiguo Occidente. Fue la época de cons­trucción de algunas de sus más gloriosas edificaciones, como el Templo de Artemisa, considerado una de las siete maravillas del mundo.

La gloria de Éfeso no sólo no disminuyó con la época cristiana, sino que aumentó. A Éfeso acudió San Pablo en varias ocasiones para conseguir combatir el culto a la Diosa Artemisa. Poco después, una de las Siete Iglesias del Apocalipsis, fue construida aquí.

San Juan Evangelista eligió esta ciudad para escribir su Evangelio, mientras que, como había prome­tido a Jesús, cuidaba de la Virgen María quien vivió aquí hasta su muerte.
La decadencia de Éfeso llegó con los godos a principios del siglo
III d.C., tras sufrir un tremendo saqueo. A pesar de ello, el Concilio Ecuménico de la mitad del siglo V tuvo lugar aquí, en Éfeso. Después, la ciudad tuvo que sufrir los aluviones del río Caistro y las epidemias de paludismo.

SITIOS DE INTERÉS
Puerta de Magnesia

Construida en el siglo I d.C. por el emperador romano Vespesiano, es la entrada principal al Parque Arqueológico. Está situada en las Murallas de Lisímaco, levantadas en el siglo III a.C.

Termas de Vario

Situadas muy cerca de la Puerta de Magnesia, todavía hoy se mantienen en pie las paredes y las bóvedas de los baños romanos. Sin embargo, lo que más llama la atención son los restos del extraordinario sistema de cañerías con los conductos de agua hechos de barro cocido.

Agora del Estado

También conocido como Agora Superior’, es una amplia plaza rodeada por los restos de varios edificios civiles. Está situada muy cerca de las Termas de Vario. Un camino parte de aquí con destino a Odeón, está flanqueado por esbeltas columnas jónicas y corintias.

Odeón

Construido en el siglo II d.C., tiene la forma de un pequeño anfiteatro. Su función era acoger las reuniones de los administradores y senadores de la ciudad. Está formado por más de mil cuatrocientos asientos, repartidos entre veintitrés gradas lo que demuestra que se utilizaba también para todo tipo de espectáculos culturales. Odeón debió ser uno de los más bellos edificio de Éfeso, como demuestran los pies de grifos que adornan cada uno de sus escalones.

Pritaneo

El Pritaneo era el ayuntamiento de Éfeso, construido en el siglo III a.C. aunque no se terminó hasta época de Augusto y se restauró en el siglo III d.C. Todavía hoy pueden apre­ciarse las altas columnas, dedicadas a Artemisa, la gran diosa protectora. Las columnas forman el hogar sagrado del Pritaneo, donde ardía el fuego sagrado alimentado por los sacerdotes o curetos. La sala donde se reunían los senadores y las dos estatuas de Artemisa Polimastros (es decir, con múltiples senos) son dos de sus grandes atractivos. Sin embargo, el Pritaneo todavía sigue siendo excavado y muchos de sus restos pueden contemplarse ya, en el Museo de Selcuk.

La Vía de los Curetos

Tras pasar el Oteón y el Pritaneo por el camino que comienza en el Agora Superior, aparecen los restos del alcantarillado principal de la ciudad. En su época, estas alcantarillas debían cruzar toda la ciudad hasta llegar hasta el mar.
La Vía de los Curetos era una de las arterias principales de la ciudad. Los curetos eran los sacerdotes encargados de llevar leña al fuego sagrado del Pritaneo. Su nombre hace pensar que eran descendientes de los antiguos cretenses. Tras las columnas con los capiteles de Hermes y Caduceo (formado por una vari­lla rodeada de una culebra, símbo­lo de la Medicina) se llega a la Plaza de Domiciano. Tras pasarla, se llega a la espectacular fuente construida en tiempos de Trajano. A ambos lados de la calle están las Casas de la Ladera, los Baños Escolastiquia, el Templo de Adriano y las Letrinas. Al final de la Vía de los Curetos aparece un monumento funerario octogonal y una fuente monumental de época bizantina. La calle acaba en una pequeña plaza donde están la Puerta de Adriano y la Biblioteca de Celso junto a la puerta monumental de Agora Inferior, la Stoa de Nerón y la Casa del Amor, haciendo esquina con la  Vía de Mármol.

Plaza de Domiciano

Aquí se encuentran algunos monumentos como el Templo de Domiciano y la Fuente de Polio, junto a otros edificios que están siendo restaurados. Tras la Puerta de Heracles, la Vía de los Curetos continúa.

Monumento a Gayo Memmio

Situado en la Plaza de Domiciano, es el homenaje elevado por los senadores a uno de los grandes arquitectos de la ciudad, Gayo Memmio, nieto del dictador Sila, constructor del acueducto de la ciudad.

Casas de la Ladera

Este fue, sin duda, el barrio más rico de la ciudad. Tras las excavaciones y restauraciones, dos de las más lujosas casas han quedado al descubierto. En ambas se pueden observar los increíbles paneles de mosaicos además de ser un ejemplo de la estructura familiar y las formas de vida de la época.

Baños de Escolastiquia

Estos baños fueron construidos durante el siglo I a.C. aunque debieron ser restaurados con posterioridad. En ellos todavía se conservan las cuatro salas que constituían el baño romano: el Apodiatario o guardarropa, el Frigidario (una piscina de agua fría), el Tepidario (una piscina de agua tibia) y el Caldario (sala donde se sudaba).

Templo de Adriano

Este pequeño templo construido en estilo corintio, es una maravilla arquitectónica levantada en el siglo II. Su decoración y los relieves exteriores le dan una belleza singular. Las réplicas de estos relieves (los originales están en el Museo de Selcuk), representan la historia mitológica de la fundación de Éfeso y las hazañas de Androcles, el fundador de la ciudad.


Biblioteca de Celso

Situada en el cruce de la Vía de los Curetos y la vía de Mármol, es un suntuoso edificio construido a principios del siglo II d.C. por un cónsul romano en memoria a su padre. La Biblioteca presenta un increíble estado de conservación gracias a las restauraciones y el material encontrado en las distintas excavaciones.

Agora Inferior

Este espacio mide más de cien metros de largo por cien de ancho y está rodeado de columnas a través de las cuales pueden verse las tiendas. Es uno de los más grandes espacios públicos de la ciudad.

Antiguo Teatro

Situado al final de la Vía de Mármol, es el anfiteatro más grande del mundo, con una capacidad para más de 30.000 espectadores. La primitiva construcción data del siglo III a.C. aunque no alcanzó su forma definitiva hasta el siglo II d.C. Este extenso periodo de construcción explica porqué las gradas, apoyadas en la faldas del monte de Pión, son helenísticas mientras que las entradas abovedadas son típicas de los romanos. San Pablo predicó muchas veces contra los cultos romanos en este anfiteatro que hoy
se utiliza para el gran Festival de Efeso.

Vía de Arcadino

También conocida como Vía del Puerto, tomó su forma definitiva durante la época del emperador Arcadio. Manqueada por bellas co­lumnas, pedestales de estatuas perdidas y las entradas de las tiendas, comienza en las ruinas del Gimnasio del Teatro. Aquí está la antigua Bolsa de Cereales.

Iglesia de La Virgen María

La antigua Bolsa de Cereales se con­virtió, en el siglo IV, en la primera iglesia dedicada a la Virgen María, cuando el Cristianismo fue adoptado como religión oficial del Estado. Es uno de los templos históricos más importantes del cristianismo, pues aquí se reunió el Concilio Ecuménico en el año 431 y donde fue condenado Nestorianismo.

Templo de Artemisa

Está considerado como una de las siete maravillas del mundo antiguo. Durante un periodo de más de mil años fue uno de los principales centros religiosos, políticos y económicos de Éfeso. Hoy, sólo puede verse una de las columnas de la antaño magnífica construcción.

La Casa De Virgen Maria

Históricamente se sabe que Jesús confió el cuidado de su madre, la Virgen María, a San Juan Evangelista. Este la trajo a Éfeso. Durante las excavaciones realizadas a principios del siglo XIX cerca de una de las fuentes sagradas del Monte Pión, fueron des­cubiertos los restos de los cimien­tos de una antigua casa, con pedazos de carbón en su hogar. La casa está situada en el mismo sitio donde cada año los cristianos celebraban las fiestas de la Virgen. Las pruebas del carbono 14 con­firmaron la hipótesis de que la Virgen había vivido en este lugar pues dataron los restos en el siglo I d.C. Hoy, sobre la Casa de la Virgen, hay una iglesia, muy venerada por los cristianos y otras religiones.

Mileto

INTRODUCCIÓN

Muy cerca de Priene, cuando se acaba la llanura de Menderes, se encuentra una de las ciudades más célebres de la antigüedad, Mileto. Aquí nacieron los célebres Tales (matemático y astrónomo) y Hecateo (historiador y geógrafo) además de algunos de los más des­tacados filósofos de la escuela jónica como Anaxímenes y Anaximandro.

En Mileto se puede disfrutar del Teatro, de las Termas de Faustina, de los Almacenes de Trigo, la Puerta del Ágora, la Cámara del Concejo, el Gimnasio, el Monumento del Puerto y su entrada, la Puerta de los Leones y el Santuario Delfineo. Además existe un pequeño museo con restos encontrados por todo el yacimiento.

HISTORIA

Mileto, una de las ciudades más antiguas de la ciudad, pierde sus orí­genes en el tiempo. Se sabe que ya existía en el siglo XVI a.C., en plena Edad de Bronce. Estabrón y las cerámicas micénicas encontradas en las excavaciones confirman la teoría de que esta fue una de las ciudades de los Pueblos del Mar. Sin embargo, Homero contradice esta hipó­tesis al afirmar que los fundadores de la ciudad fueron los carios.

Fue tras la gran inmigración jónica cuando Mileto adquirió su importancia comercial y cultural, gracias a las relaciones que mantenían con otros pueblos del Mar Egeo. Saqueada durante la invasión persa debido a las sublevaciones jónicas, Mileto fue reconstruida en el siglo V a.C. Es entonces cuando comienzan la edad de oro de la ciudad, que se extendería a la época romana. El fin de Mileto llegó a la vez que el fin de Éfeso y Priene, con los aluviones del río en época bizantina.

SITIOS DE INTERÉS

Teatro de Mileto

El Teatro de Mileto es una de las más magníficas construcciones que se pueden ver en la ciudad. Esta impresionante construcción con­serva el palco imperial y las galerías subterráneas. Quince mil asientos forman sus gradas. Impresiona su grado de conservación, sobre todo teniendo en cuenta que fue cons­truido en el siglo II d.C.

Mezquita de Ílyas Bey

Situada junto a las Termas de Faustina, fue levantada en el siglo XV, con todas las características de la temprana época otomana. Lo que más llama la atención de este templo son los relieves de las piedras talladas.

Dídimo

El templo de Apolo en Dídimo, el Didimeión, es una de las más grandes construcciones de la antigüedad. Es un templo díptero (con doble fila columnas) es el más grande conservado. Esta magnífica construcción mide cien metros de largo por cincuenta de ancho y está construido sobre una fuente sagrada. Sus gigantescas columnas dan la bienvenida a Didimeión.

Su construcción data de época helenística, sobre un templo anterior también dedicado a Apolo. Sin embargo, no llegó a ser terminado, con la llegada del cristianismo, el templo quedó abandonado. Los altorrelieves de mármol tienen una belleza insuperable.

Priene

INTRODUCCION

En la llanura del río Meandros se extiende el conocido durante la Antigüedad, como el Golfo de Latmos, se encuentra uno de los parques arqueológicos más importantes de Turquía, Priene.

La antigua ciudad sigue el esquema del célebre arquitecto mileno Hipódamos. La bella Priene fue abandonada tras la epidemia palúdica y las dificultades en el trans­porte debido a los aluviones del río, allá por el silgo XII.

Las empinadas calles de Priene están protegidas por una fuerte muralla. A lo largo del yacimiento pueden verse el Anfiteatro y el Templo de Atenea.

SITIOS DE INTERÉS

El pequeño teatro tiene todas las características de un templo helenístico aunque es muy probable que fuese reformado durante la época romana. Tras las ruinas de una pequeña iglesia bizantina, se accede al Templo de Atenea. Esta bella construcción es uno de los mejores ejemplos del arte de uno de los mejores arquitectos de la antigüedad, Piteos, constructor del Mausoleo de Halicarnaso en Bodrum.

Después de la visita al Templo, hay que pararse ante el Pórtico Sagrado, el Ágora con los restos de las casas alineadas a ambos lados de la calle que bajaba hacia el puerto. El Pritaneo o ayuntamiento y el Buleiterio o cámara de concejo, todavía son apreciables. En éste último todavía se mantiene en pie el Pulpito del Orador. El Templo de Zeus, de estilo dórico, el l emplo de Deméter y los gimnasios, completan la visita a Priene.

Afrodisias

INTRODUCCIÓN

Hace unos cinco mil años, los primeros hombres se asentaron en estas tierras, en lo que hoy son los restos arqueológicos de una de las ciudades con más encanto de la antigüedad, Afrodisias. La antigua región de Caria, vivió su época de oro bajo la soberanía romana.

El bello nombre de esta ciudad proviene de la diosa Afrodita. La diosa griega del amor sobrepasó el culto al dios Zeus, bajo la influencia del culto a la diosa madre en Anatolia. Tal como ocurrió con la diosa Artemisa en Éfeso.

Ya en la época cristiana, el Estado bizantino cambió el nombre de la ciudad a Savropolis (la ciudad de la cruz) a fin de romper el poder del culto a Afrodita y la convirtió en obispado.

SITIOS DE INTERÉS

 Museo de Afrodisias

El yacimiento está dotado con un pequeño museo en que se exponen parte de los objetos y los restos encontrados en la zona. Sin embargo, estos restos han superado pronto la capacidad del museo por lo que se han repartido por otras exposiciones.

Yacimientos
Templo de Afrodita

El Templo de Afrodita, construido en el siglo IV a.C. aún eleva sus ele­gantes columnas hacia el cielo, mostrando la grandeza que tuvo que tener en sus comienzos. Es cierto que sufrió numerosas modifica­ciones al ser convertido en iglesia durante la época bizantina, pero no por ello perdió su esencia.

Puerta de Entrada

El Tretapilón o puerta de entrada, es una estructura monumental reconocida como una de las obras maestras del arte de la época. Ha sido restaurada con todo primor y ofrece una belleza increíble.

Teatro

Junto al Templo, todavía se puede visitar el Teatro. Su estructura, perfectamente conservada, permite ver la grandeza de los espectáculos que se debieron celebrar aquí. La construcción se realizó totalmente de mármol. Cerca del Teatro están las Termas de Adriano y el Estadio, de unas dimensiones extraordinarias.

Estadion
Pamukkale y Hierapolis

INTRODUCCIÓN

El Castillo de Algodón (Pamukkale) es una de las zonas naturales más increíbles del mundo. Se encuentra, junto al yacimiento de Hierápolis a una media hora de Denizli. Dado que la zona sigue activa tectónicamente hablando, la ciudad de Hierápolis, una de las más antiguas del país, ha sufrido numerosos terremotos por lo que su estado actual dista enormemente de lo que tuvo que ser durante la antigüedad.

SITIOS DE INTERÉS

PARQUES NATURALES

Pamukkale es conocido internacionalmente por sus fuentes termales. Desde época antigua, millares de personas han peregrinado hasta estas fuentes, de una belleza increíble, en busca de remedios para sus enfermedades.

Pero más allá del hecho de ser magníficas para las enfermedades del alma, la belleza de esta formación natural, obra de una fuente termal calcárea, creada a través del paso de los siglos por la acumulación de la cal gracias a la evaporación del gas carbónico, atrae a muchos que quieren congraciar su alma. Las capas de cal tomaron formas indefinibles que en conjunto, forman un increíble espectáculo visual. Al atardecer, las piscinas naturales que forman distintos niveles, demuestran que, una vez más, la naturaleza supera la mano del hombre.

Yacimientos

El yacimiento arqueológico de Hierápolis guarda los Baños Romanos, convertidos en iglesia durante el periodo bizantino, las Termas, restauradas y convertidas en museo y el Teatro, la construcción mejor conservada de todas. En él todavía pueden verse los ahorrelieves que adornaban el edificio, así como la Tumba de San Felipe (Martyrium), construida durante el periodo bizantino.

Es muy probable que la Puerta Monumental que da paso a la vía principal, se construyeran en tiempos de Adriano. Pero no es por ninguno de estos elementos lo que más llama la atención de Hierápolis. Este yacimiento es muy conocido por su gigantesca Necrópolis. La Necrópolis contiene tumbas, túmulos, sarcófagos, tubas licias con tapas ojivales, tumbas monumentales que tienen el tamaño de una casa, etc. Y es que en este gigantesco cementerio reposan los restos de muchos de los enfermos que acudieron a curarse y no lo consiguieron. Cada una de ellas cuenta una historia, son pequeñas obras de arte que han quedado como testimonio del paso del tiempo y de las diferentes culturas que llegaron hasta las cálidas aguas de Pamukkale.

Perge (Aksu)

INTRODUCCIÓN

Durante mucho tiempo se pensó que Perge había sido fundada por tres guerreros veteranos de la Guerra de Troya. Sin embargo, se sabe que la ciudad es mucho más antigua gracias a una tableta hitita descubierta en Bogazkóy que menciona a esta ciudad como Parha. Una moneda descubierta en el mismo sitio demuestra esta teoría pues lleva inscrito el nombre de la diosa protectora de la ciudad.
Las regiones habitadas durante el segundo milenio antes de Cristo por los arcadios, y en el siglo VII a.C. por los helenos procedentes del Epiro y de las costas de la Antolia Occidental fueron invadidas en el siglo VI a.C. primero por los lidios y después por los persas. En el año 333 a.C., Perge fue conquistado por Alejandro Magno. A la muerte del emperador, pasó a manos de los Selucos y más tarde se incorporó al Reino de Pérgamo. Con el siglo II llegó la dominación romana y en el siglo IV se convirtió al cristianismo. Tras la época bizantina, estuvo go bernada por los selyuqués y por el señorío de Hamitogullari. En 1391, pasó a formar parte del Imperio Otomano definitivamente.

SITIOS DE INTERÉS

Todovia hoy pueden verse las dos partes en las que estaba dividida la ciudad: la Acropolis o Ciudad alta y la Ciudad Baja la primera, a una altura de unos cincuenta metros, es la parte más antigua. La Ciudad Baja sigue el esquema en forma de cruz ideado por el arquitecto Hipódamos.

A la ciudad de Perge se accedía por tres puertas. Primero está la puerta romana, después la helenística, ambas con patio ovalado. La siguiente puerta es un Arco Triunfal con tres vanos construidos por Plancia Magna, cuyo nombre aparece grabado en una de las lápidas.

Más de quince mil plazas tenía el antiguo Teatro, construido en dos plantas distintas con una alta escena. Los frisos de ésta están decorados con los relieves que cuentan las distintas fases de la historia de Dionisio: el nacimiento prematuro del dios del Vino, su estancia en el vientre de Zeus, su extirpación por su hermano Hermes quien le entregó el niño a las nin­fas, y la última cena que presenta a Dionisio en un carro real tirado por panteras, acompañado por sátiros.

Una visita al impresionante Estadio permite conocer como funcionaban estos edificios. Bajo las gradas orientales, con un total de doce mil asientos, hay treinta cuartos. Cada tres cuartos se abría una puerta por la que entraban los espectadores. El resto de las habitaciones eran tiendas.

Recorriendo el resto del yacimiento de Perge, se puede conocer el Agora, la Fuente Monumental, los Baños Romanos y la Calle Principal, donde todavía se aprecian los restos de la infraestructura de la ciudad, como el conducto de agua.

Aspendos (Belkis)

INTRODUCCIÓN

Fundada en el antiguo Eurimedón por colonos procedentes de Argos, la antigua ciudad de Aspendos es internacionalmente conocida gracias al Anfiteatro Romano, increí­blemente bien conservado.

Aspendos fue un importante enclave económico y cultural. De hecho, ya en el siglo V a.C. acuñaba su propia moneda de plata. Las murallas ya existían en tiempos helenísticos pero fueron restauradas en época romana y bizantina.

SITIOS DE INTERÉS

La grandiosa Aspendos estaba divi­dida en dos: la Ciudad Alta y la Ciudad Baja. En la parte superior se encuentran el Agora, la Basílica, el buleuterio y la Fuente Monumental. En la Ciudad Baja están el Teatro, el Estadio, los Baños Romanos y el Acueducto.

El Teatro de Aspendos, con quince mil asientos, es, sin duda, el mejor conservado en toda Europa. Fue construido por uno de los arquitectos más famosos de la antigüedad, Zenón, durante la época del emperador Marco Aurelio (aproximadamente a mediados del siglo II d.C.). La razón de que se haya conservado también, es que fue utilizado como caravasar durante la época selyuquí. Todavía hoy en día se celebra un Festival de Música que atrae a miles de espectadores de todo el mundo.

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